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Malta
La perla del Mediterráneo

Malta
La perla del Mediterráneo

EUROPA

Un país que ama al mar que le rodea, y que conoce todos sus secretos. Su heterogénea base cultural está enriquecida por la influencia árabe, el impacto de la época de los Caballeros de San Juan y la Orden de Malta, con la mediación de Carlos I de España, y la tradición británica derivada de sus años como colonia. Desde 1964, año en que el país obtuvo su independencia, Malta rige su propio destino. Incluida en la zona euro desde 2008, su valor estratégico, desarrollo turístico y especialización en manufacturas, además de la excelente fama laboral de sus recursos humanos, vienen siendo los pilares de la economía nacional. Por ello, su condición de imán de la inversión extranjera es sólida, y reflejada en numerosas manifestaciones. Además, ya forma parte del acuerdo de Schengen, lo que simplifica el tránsito de personas y materiales por su territorio.

El primer ministro de Malta, Lawrence Gonzi, está orgulloso de la proyección de crecimiento trazada por su gobierno después de cuatro años en el cargo. El programa Visión 2015 contempla para el país una situación de excelencia en seis áreas: tecnología y comunicaciones, servicios financieros, manufacturas especializadas, turismo, salud y educación. “La farmacéutica es una de nuestras especialidades, pero apuntamos a otros sectores industriales, como los chips, el software y el material informático”.

Gonzi hace hincapié en que “el turismo, que es una apuesta natural en nuestra estrategia, se apoya en los cruceros, como parte del recorrido o como base: otro segmento en el que la colaboración con España puede ser importante. En cuanto a la salud, este año hemos abierto un nuevo hospital, Mater Dei Hospital, uno de los mayores de Europa, con un completísimo equipamiento. Y en materia educativa, además de nuestras escuelas inglesas, hemos abierto la posibilidad de recibir a universidades extranjeras que quieran radicarse aquí”.

En cuanto al acuerdo Unión del Mediterráneo, que cristalizó el pasado mes de julio en París por iniciativa de la presidencia francesa de la Unión Europea, Gonzi cree que ha dado un paso más allá en lo relativo a la tendencia habitual del área. “Es una iniciativa política que se enfoca en aspectos muy prácticos, con gran incidencia de la tecnología. Y creo que resulta especialmente interesante para los países del Medio Oriente y Norte de África, que pueden apreciar detalles en la negociación a los que no se les ha prestado suficiente atención en otros acuerdos. Así lo he percibido en encuentros con políticos llegados de Siria, Argelia, Egipto o Túnez”.

Conexión española

El ministro de Asuntos Exteriores, Tonio Borg, augura una renovada fluidez en las relaciones comerciales e institucionales entre Malta y España. Además, la localización de la isla la hace idónea para erigirse en punto de negociaciones supranacionales. “Hablé con mi homólogo español el ministro Miguel Ángel Moratinos en Madrid el pasado verano sobre la continuación del diálogo entre la Unión Europea y la Liga de Estados Árabes. Malta tuvo la iniciativa de auspiciar un primer evento en este sentido, y abrir un canal de comunicación que España también apoya decididamente. En cuanto a las relaciones bilaterales entre Malta y España, el acuerdo que pone a nuestra disposición las instalaciones diplomáticas españolas en todo el mundo, para que haya un oficial maltés en cada una de ellas, proporciona a un estado pequeño como Malta una gran ventaja competitiva. De momento, comenzamos en Serbia y Argelia. La verdad es que nuestros países siempre se han llevado bien, pero ahora las cosas van mejor que nunca”.

Borg apunta también hacia otro tema clave: el control de la polución en el Mediterráneo. “Malta está muy preocupada, dado que la mayor parte de los transportes de petróleo pasan por el canal maltés-siciliano. Esperemos que haya una mejor regulación sobre este aspecto desde la Unión, además de sistemas de alarma y de intervención urgente. Las vías de transporte marítimo en general necesitan de una revisión, así como los proyectos de energía solar”.

El turismo es básico en la balanza de pagos maltesa. En 2008, la isla registró 1.300.000 visitantes, una cantidad muy respetable para un país con 400.000 habitantes. Y en los presupuestos de 2009 hay una partida de 120 millones de euros para mejoramiento de infraestructuras. El secretario parlamentario de Turismo, Mario de Marco, recuerda que “el año pasado crecimos un 8% en el sector, un rendimiento récord que mejoró los números de la mayoría de nuestros competidores mediterráneos. El aumento de visitantes españoles ha sido significativo en estos registros. Tenemos una historia rica y polos de interés del calibre de los tres monumentos intactos más antiguos del mundo, incluso más que las pirámides o Stonehenge, y los fuertes, catedrales y castillos derivados de la época de los Caballeros de San Juan. Además de nuestras playas, claro”.

SmartCity, una iniciativa inteligente

El ministro de Infraestructura, Comunicaciones y Transporte, Austin Gatt, se enorgullece a la hora de hablar de un proyecto ilusionante para la nación, que se ha encargado de apoyar directamente: SmartCity. “Este proyecto es una inversión del Sheik de Dubai, que tiene como modelo una ciudad erigida en su país en el año 2000 y cuyo objetivo es atraer a las principales firmas de tecnología y desarrollo. Allí tienen 1.200 compañías a pleno rendimiento y quieren experimentar con la misma fórmula aquí: visitaron muchos países mediterráneos y nos eligieron. SmartCity será un centro europeo del sector, además de atraer a las compañías clave de India y Estados Unidos. El modelo contempla una estructura operativa de 24 horas e incluye hoteles, restaurantes y tiendas. Se crearán de 6.000 a 8.000 empleos”. La primera fase debe arrancar en 2010 con el edificio SCM01, y el proyecto debería completarse en 2016. Supone una inversión de 250 millones de euros. El presidente ejecutivo de SmartCity Malta, Claudio Grech, aclara que SmartCity provee de un entorno idóneo para “tomar decisiones rápidas y no dejar pasar buenas oportunidades de negocio”. “Nuestra estrategia –afirma Gatt– es asociarnos con las mejores compañías, siempre apuntamos muy alto y tratamos de trabajar con firmas de elevada reputación internacional. Aunque sea más caro, nos garantiza tener una salida de calidad para nuestra pro- ducción. Por eso hacemos hincapié en estar siempre a la vanguar- dia tecnológica. Hemos invertido capital y formación, y aplicamos incentivos a las compañías que invierten o emplean personal en el sector tecnológico. Hablamos inglés como lengua materna y los costes de producción en Malta son atractivos, así que no es raro que muchas compañías vengan aquí desde Alemania, Irlanda o el Reino Unido”.

No es un accidente que Malta sea el segundo país del planeta a la hora de atraer inversiones en tecnología e infraestructuras de comunicación. La gran cantidad de empresas de desarrollo de software que se han instalado allí en la última década son la base de la actual expansión en este terreno, junto a los considerables incentivos fiscales, que reducen los costes de instalación en un 30% en relación a otros países de la Unión Europea. Compañías como Megabyte, con tres décadas de experiencia en el desarrollo de soluciones informáticas y tecnología de la comunicación, son la prueba. Las dimensiones físicas y demográficas de Malta la convierten además en un excelente banco de pruebas para todo tipo de innovaciones tecnológicas.

El sector financiero está marcado desde 2002 por la acción reguladora de Malta Financial Services Authority (MFSA). Este organismo ha establecido procedimientos ágiles, reducción de burocracia y reducción de tasas y costes operativos. Su presidente y director ejecutivo, Joe Bannister, aclara que “nuestro sector financiero es fuerte, especialmente el bancario, y en el MFSA conocemos perfectamente la situación de cada compañía: somos precisos, pero flexibles al mismo tiempo. Hemos seguido un patrón iniciado en el Reino Unido en 2000 y que también adoptaron en Alemania y los países escandinavos, aunque en la acción del MFSA también entra el sector seguros”.

El ministro de Finanzas, Tonio Fenech, trabajó estrechamente con el primer ministro Gonzi desde la elección de éste en 2004. Desde 2008 está en su nuevo cargo. Fenech define el clima de inversión extranjera con un ejemplo muy gráfico. “Las empresas extranjeras se establecen de forma modesta aquí, y acaban asentándose a lo grande. Los costes de la fuerza laboral son además muy competitivos, y la banca ve a Malta como una plataforma de hechuras europeas, pero idónea para aventurarse, por ejemplo, en el mercado africano”. Ventajas logísticas y operativas Fenech, al recapitular sobre la situación anterior al MFSA, deja muy claro que la percepción de una necesidad de cambio fue el motor de la nueva acción regu- ladora. “En 1992 Malta aún estaba aislada y nos dimos cuenta de que si queríamos entrar en la Unión Europea, teníamos que ejecutar un cambio radical en la regulación, que nos diera la suficiente credibilidad”.

El sector bancario maltés ha logrado esquivar hasta ahora los efectos más perniciosos de la crisis internacional. El Bank of Valletta, nombrada mejor entidad bancaria del año en 2008, es la luminaria local. Su presidente, Tonio Depasquale, cree que el mejor camino actual es la prudencia. “Ofrecemos un amplio paquete de servicios, con especial atención a los fondos fiduciarios. Poseemos una base de capital muy sólida y amplia liquidez, gracias a una política de prudencia. Nos enorgullece proclamar- nos conservadores en ese aspecto”.

Depasquale, que lleva 40 años en la institución, ve la coyun- tura actual desde una perspectiva simple y directa. “Seguimos aumentando nuestro registro prestamista y los depósitos. No tenemos activos ‘tóxicos’. Naturalmente, no estamos en posición de influenciar el mercado, simplemente de observar la situación, y al mismo tiempo debemos mantener nuestra estrategia: seguimos teniendo el valor de nuestra mencionada alta liquidez, así que algo habremos hecho bien”.

El Banif Bank (Malta) plc., por su parte, ha logrado en apenas un año jugar un papel esencial en el mercado maltés, aplicando la experiencia adquirida en emplazamientos con un ambiente socio- económico similar, como Azores o Madeira. El luso Joaquim Silva Pinto, su presidente, hace hincapié en el papel de promoción de la isla mediterránea que está desarrollando su entidad. “Estamos promoviendo Malta de manera muy activa en el exterior, espe- cialmente en Portugal, porque Malta tiene un gran potencial en el sector financiero y turístico. Nuestro país no tiene el impacto adecuado, es casi un desconocido allá, lo cual es una lástima ya que tenemos muchas cosas en común, y como portugués en Malta me siento en la obligación de fomentar el intercambio de intereses entre ambos países. En Banif también estamos centrados en colaborar con las autoridades maltesas en la adecuación al euro”.

Silva tiene muy claro el papel de Banif en Malta y la parte de la tarta que les toca. “Entiendo la globalización como algo que nos obliga a todos a hablar un lenguaje sencillo y claro, y el lenguaje del dinero es el que se entiende en todo el mundo. Somos la pri- mera puerta a la que pueden llamar los negocios y no nos pode- mos permitir el lujo de dudar. En Portugal tenemos una posición inusual, ya que somos el más pequeño de los grandes bancos y el más grande de los pequeños, así que podemos trabajar con todos los referentes del mercado. Entendemos mejor que otros bancos grandes a las compañías medianas y pequeñas. En Malta hay una gran capacidad para asimilar cambios, y eso hace que sea más fácil trabajar aquí. Somos una firma joven, de apenas 27 años de trayectoria, y tenemos que cambiar las cosas e implantar nuestra nueva visión a la hora de hacer negocios”.

Otras referencias básicas en el sector son FIMBank, institución especializada en la financiación comercial, que ha trabajado en la captación de inversiones en el sector para fomentar una mejoría en el intercambio de intereses, con Malta como interlocutor de potencias europeas. Su presidenta Margrith Lütschg- Emmenegger augura un gran futuro a este sector de la economía, debido a la fiabilidad de las operaciones y a la ausencia de impagos. Por su parte, Francis J. Vassallo & Associates Ltd., firma independiente establecida en 1998 y especializada en servicios financieros a clientes internacionales, está apoyando la creación de una Cámara de Comercio Hispano-Maltesa. “Trabajamos en esta idea –apunta Vassallo- desde hace 4 años, con la idea de aumentar la clientela española y portuguesa en la isla”. Además, pondera la efectividad de la administración. “Una gestión con el MFSA dura tres días, mientras que en otros países la burocracia hace que la misma iniciativa no tenga una respuesta por tres meses”.

Los grandes proyectos turísticos y de construcción tienen en Manoel Island y Tigné Point a sus dos principales iconos en Malta. Detrás de este esfuerzo está Midi plc., consorcio que nace del grupo creado en 1992 para responder a los requerimientos gubernamentales de una alternativa con la suficiente enverga- dura para dar un impulso considerable a la oferta habitacional y las sedes de negocios en Malta. El apoyo del Bank of Valletta, de la aseguradora Middlesea y de un sólido equipo de proveedores hace que este proyecto de 465 millones de euros (entre ambos emplazamientos) sea el faro del sector en esta isla mediterrá- nea. Tigné Point incluye Fort Tigné, construido en 1792 por los Caballeros de la Orden de Malta, cuyo entorno está destinado a convertirse en un distrito peatonal con plaza cosmopolita en su centro. Un total de diecisiete mil metros cuadrados de boutiques y tiendas de alto standing, cafés, galerías de arte, clubes deportivos y multicines, además de 440 casas de lujo y otros quince mil metros cuadrados de oficinas dotadas con todas las comodidades.

Albert Mizzi, director del grupo Midi, es plenamente consciente de la joya que tiene entre manos. Como emprendedor, con un currículum que incluye la creación desde cero de una aerolínea, una flotilla naval y una gran aseguradora, Mizzi pone el 120% de su entusiasmo en la apuesta de Tigné Point y Manoel Island. “Nuestro proyecto es ambicioso, genera trabajo y negocio. A la hora de llevarlo a cabo obtuvimos la confianza del gobierno entre 73 compañías, es para estar satisfecho. Tenemos una alianza es- tratégica con Siemens para el equipamiento de las edificaciones y para toda la infraestructura tecnológica, además de contar con los diseños de una casa del prestigio de Pininfarina, conocida especialmente en el mundo del automóvil de lujo. Tigné Point estará listo para finales de 2010, y Manoel Island abrirá cinco años después. El impacto ha sido muy notable: nada más comenzar, vendimos 3,7 millones de euros en apenas 10 días, con un 30% de clientela maltesa”.

La filosofía de Tigné Point, además, es llamativa por su fuerte incidencia medioambiental. No habrá calzadas, sino una red de túneles subterráneos para llegar a cada edificio. En la superficie solamente habrá un anillo vehicular para emergencias. Se prevé un aparcamiento con capacidad para 2.000 vehículos y una plaza mayor que la Regina de Valletta, además de una marina de playa y un campo de fútbol. El sector del juego también ha cobrado relevancia en la última década dentro de la economía maltesa. El surgimiento de la Autoridad de Loterías y Juegos en 2001 ha establecido los parámetros de actuación. Pentasia, de origen británico, es la empresa que está marcando el paso desde la fundación de su división maltesa en 2006. El director regional, Christopher Vella, recalca que “como nuestra industria está en auge, hemos desarrollado una velocidad de crecimiento idónea para cada región. Las cosas han cambiado mucho los dos últimos años, cada país trata de pro- teger su industria y Malta ha invertido mucho en el negocio, que está dejando un gran rendimiento directo e indirecto al país por la vía impositiva”. Una muestra de esa toma de conciencia es la iGaming Academy, lanzada en 2006: provee información, entrenamiento y programas de organización para compañías que operan en el mundo del juego por internet, así como del juego en general, tanto de manera presencial como ‘online’.

Los incentivos a la inversión extranjera, mirados desde una perspectiva global, son muchos y variados. Además de la localización geográfica idónea, las facilidades de acceso y transporte, la calidad de la fuerza laboral y el uso del inglés como idioma de negocios, Malta añade su impecable infraestructura de telecomunicaciones. El euro ha hecho al país más competitivo a la hora de reducir costes en las transacciones financieras, además de dotar al sistema de una estabilidad que quizá se hu- biera visto seriamente amenazada con el uso de la antigua lira maltesa.

Más incentivos, menos burocracia

La acción de Malta Enterprise, organismo responsable de la promoción de inversión extranjera y desarrollo industrial en el país, busca mantener un nivel alto de competitividad y transmitir la imagen de seguridad, eficacia y desarrollo que proyecta Malta en la actualidad. Y ya hay proyectos bilaterales con España para materializar esas condiciones y convertirlas en experiencias tangibles. Este organismo de promoción opera en varias vías para apoyar la creación de negocio y atraer capital extranjero. Ayuda directa a la inversión, incentivos fiscales, créditos, deducciones de gastos de instalación... un director extranjero, además, tiene derecho a un reembolso fiscal considerable, con lo que al final acaba pagando solamente un 5% en Malta.

Alan Camilleri, máximo responsable de Malta Enterprise, destaca este punto. “Estamos trabajando mucho con las cámaras de Comercio en Madrid y Cataluña. Experiencias como la que hemos tenido con Combino Pharma y Medicam, radicadas en Barcelona, ayudan mucho a que este intercambio de intereses sea fluido. Podemos demostrar que la inversión española en Malta funciona, y construir así lazos y sinergias que aumenten el beneficio para ambas partes. Hay mucho por hacer, mucho terreno por ganar”.

En este sentido, Malta Enterprise está siendo proactiva. Este verano, por ejemplo, una delegación presidida por Camilleri presentó las bondades del clima de inversión maltés en la Expo Internacional de Zaragoza. Camilleri hace hincapié en el clima de seguridad del que disfrutan las inversiones en Malta. “Insistimos mucho en este punto, muy importante para los inversores, sobre todo aquellos que buscan un retorno rápido, rehúyen la burocracia y necesitan el acceso inmediato a los interlocutores adecuados. Malta es el epicentro de 44 países, un mercado de 800 millones de personas que tienen un pie en Europa y otro en África del Norte y los países árabes. Este último aspecto es muy importante para la recién nacida Unión del Mediterráneo: hemos aprendido cómo hacer negocios en África del Norte, cómo interactuar y sabemos que a veces es necesario acceder a ese mercado con un buen socio, cosa que los malteses podemos hacer perfectamente”.

Malta Enterprise también se encarga de coordinar los incentivos a la inversión. Se ha previsto, además, un ‘plus’ de facilidades para las empresas que decidan instalarse en Gozo, isla más pequeña que Malta dentro del territorio nacional. “Además –revela Camilleri- tenemos otro instrumento, Malta Industrial Parks, que ayuda a las empresas a ubicar tierra para levantar su fábrica. Incluso podemos construir la fábrica nosotros y alquilarla a precios competitivos. Eso es clave para las farmacéuticas, por ejemplo”.

Otro de los proyectos que quiere coordinar a medio plazo Malta Enterprise es la promoción de un centro logístico europeo, con un apartado especial para aviación comercial gracias al precedente de Lufthansa Technique, pero con un foco amplio en todo tipo de iniciativas tecnológicas.

Una muestra de esa creciente sinergia entre Malta y España se halla en el sector farmacéutico, otra de las fortalezas de la economía maltesa. Se trata de un campo en expansión favorecido por el desarrollo de productos genéricos que se manufacturan y empacan antes de que las patentes expiren, y pueden empezar a venderse internacionalmente al día siguiente de que la patente expire. Esa ventaja ha atraído a empresas de todo el mundo, como Solea Pharma Ltd., perteneciente al grupo español Gadea. Claude Vella Bonanno, jefe de planta en la factoría maltesa, ex- plica que “la expansión de la industria farmacéutica en Malta será aún mayor, ya no damos abasto para toda la demanda existente. El mercado de los genéricos, dado que el clima de recesión de la economía mundial no nos está afectando, no deja de crecer. Gran calidad, a un precio mucho más barato: son garantías de impacto internacional”.

Un manufacturero del calibre de Methode Electronics, que tiene su base en Chicago, también ha sentado sus reales en Malta, desarrollando una exitosa línea de interruptores automotrices. Sus 70.000 piezas diarias se sirven de las excelentes facilidades portuarias del Malta Freeport (puerto de exclusivo uso comercial) y el Valletta Waterfront, que maneja la empresa VISET y que coordina el emergente mercado de los cruceros. El Freeport comenzó su andadura como ente privatizado en 2004, con la concesión a la empresa francesa CMA CGM por 30 años, ampliada en 2008 a 65 años, y un transporte global de 1,4 millones de unidades, y actualmente desarrolla un plan de expansión que supone la inversión de 80 millones de euros. El objetivo marcado es alcanzar a finales de 2010 los tres millones de unidades transportadas.

La actividad ha aumentado un 52% desde 2004. Uwe Malezki, su director desde hace cuatro años, tiene ahora puesta toda la confianza en el programa Highways of the Sea, generado en la Unión Europea y que pretende bajar el número de camiones en las carreteras. “La idea es tener un centro de transbordo en el que las principales líneas puedan descargar en barcos de menor calado, y la mercancía pueda así derivarse a puertos más pequeños. Desde Malta servimos a un centenar de puertos directamente”.

El idioma de la ilusión

Otros rubros que hacen brillar el potencial de Malta son los cursos de inglés, dado que aparte del Reino Unido e Irlanda es la única nación de la Unión Europea que maneja oficialmente el inglés, con especial atención al ámbito de los negocios.

España ofrece becas para aprender inglés en Malta, por un valor total de 80 millones de euros. Por otro lado, el país se ha convertido últimamente en un lugar codiciado para rodajes cinematográficos. ‘Gladiator’, ‘Troy’ y, recientemente, la todavía inédita ‘Ágora’ de Alejandro Amenábar se han beneficiado de los espectaculares platós naturales de la isla, así como de los impuestos corporativos más bajos de la Unión Europea. En definitiva, Malta es un país de cine. Está listo para dar un paso más en su camino hacia la excelencia, y es un ejemplo perfecto del viejo axioma que dice “la buena esencia se guarda en frasco pequeño”. Un frasco que, además, está situado en el mejor lugar del escaparate.



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